miércoles, 6 de julio de 2011

¡Lo que son los adelantos!


En estos instantes termino de recibir una gran sorpresa y por lo tanto alegría. Acabo de sostener una vídeo-conferencia, vía Internet y Skype, con mi hija, mi yerno y mis nietos, que ya se encuentran en Boston, Estados Unidos, y donde se preparaban para desayunar. El viaje, dicen lo han hecho felizmente. ¿Quién me iba a decir a mí, durante mi infancia, mi adolescencia, mi juventud, e incluso mi ya entrado en la ancianidad, cuando menos por la edad, que incluso sin costarme nada, iba a poder ver y hablar con mis hijos y nietos a tan larguísima distancia?

La propia alegría que he recibido, me ha traído a su vez que mis ojos vuelvan a anegarse en lágrimas, al pensar lo que este hecho del que yo termino de disfrutar, hubiera supuesto para mi mujer, su madre y la abuela de ellos, que tan de los nervios la ponía cuando alguno realizaba algún viaje, hasta que llegaban a su destino o por parada en alguna parte del trayecto, telefónicamente desde alguna cabina, comunicaban como se había verificado o se estaba realizando el viaje.

Mientras ellos están ahora desayunando, yo dando a gracias a Dios que por medio de estos inventos, haya podido gozar de ese momento inolvidable al contactar con ellos, voy a prepararme un salmorejo cordobés, que con relativa frecuencia suelo hacer en esta época del año.

A ver si la próxima entrada la motiva, otra como esta gran alegría.

1 comentario:

Anónimo dijo...

MUCHOS BESOS PARA TODOS DESDE BOSTON. ESTE ES UN PAIS SIN HISTORIA Y TE HACEN UN MUSEO DE CUALQUIER COSA, HASTA DE LOS CEMENTERIOS QUE HEMOS VISITADO 3