lunes, 8 de julio de 2019

Volviendo la vista atrás



Posiblemente casi nadie, o nadie, es partidario cuanto figura en el título dado a la entrada de hoy. Tampoco yo hace un tiempo lo hubiere sido, pero actualmente creo me asiste la razón para que pueda darse por válido ese sentimiento. Y es que como yo transito casi a la mitad del camino entre el nonagenario y el centenario, el mirar hacia adelante habría de toparme enseguida con esa sima profunda y oscura, donde cuando en ella te precipitas, lo es por un periodo de tiempo, que se da en llamarlo ETERNIDAD, que también quieras o no, habrá de llegar mas pronto que tarde, ese momento del que decía Cervantes, "cuando llega la hora de la muerte, por tan estrecha senda va el príncipe como el jornalero" pero con ello y todo, prefiero que mi paso por este mundo, lo sea el máximo posible, ya que tuvimos la suerte de venir al mismo, que es el mayor de los privilegios, que darse pueden.

Pero el tiempo pasa raudo, tanto, que no se puede distraer la mirada en contemplaciones que no sean necesarias, porque posiblemente pierdas alguna circunstancia que pudiera llegarte inesperadamente. Cuando, como yo me hallo escalando ese tramo de la existencia de la vida que por ley natural debe ser una de las postreras, e incluso la última, antes de pensar en proyectos futuros, preferible es retrotraer los recuerdos a etapas o hechos acaecidos hasta incluso de la niñez, de esas que jamás se olvidan por lo bienaventuradas que fueron.

Cuando se llega a la posición donde yo me hallo, da vértigo mirar hacia adelante y es que en el momento éste se está en ese cualquier instante de que el menor resbalón te ha hace caer en esa sima de la que se habla en renglones anteriores,

Además, ¿en qué plan futuro pudiera yo verme inmerso y que beneficios pudiera esperar de ello? En ninguno. El tiempo que me está dando Dios, que ya se podría llamar extraordinario,  haré por darle  el destino sereno y sin especiales ambiciones que no sean otras que, el de que, me  mantenga siquiera como estoy.

Traer al recuerdo hechos y vicisitudes de las que por su buena venturanza dejan esa huella indeleble, incluso desde de la niñez, creo es lo mejor que en esta posición debemos rememorar tanto como nos sea posible, hasta que como diría Cervantes, "nos llegue la hora de la muerte acompañada de las caricias suaves y cariñosas  por las manos de nuestros terceros netezuelos".

Hasta la próxima  que tratará de lo que se me venga a mente.

lunes, 10 de junio de 2019

No hay novedad



Como las preocupaciones se puede decir, por lo menos en el momento, que no las tengo, esta mañana dándole vueltas al coco se me ha venido al recuerdo la sociedad de  baile que teníamos en mi pueblo, de la que que yo  fui secretario dos o tres años.

La música que utilizábamos para bailar era una radio-gramola y los discos correspondientes, y cuando alguien de la Junta Directiva iba a Córdoba para algún menester particular solía comprar algún disco de música bailable que estuviera de moda por aquellos momentos. No se quien pudo ser, porque ya estaba allí algún año antes de que yo fuera secretario.

Se trataba de un pasodoble  cuya letra comenzaba así:
                       
José, José aquí la baronesa,
que llegó anoche a la ciudad,
José José, llamo pa preguntarle 
si en el palacio hay novedad.
                                     
No hay novedad señora baronesa
No hay novedad, no hay novedad     
Solo pasó que anoche nos robaron,
las perlas de su gran collar, 

Por lo demás la cosa esta tranquila, 

No hay novedad, no hay novedad.

Jamás dicha canción la oí, ni la he oído, si no en el disco que teníamos en la sociedad. Pero el miembro de la junta directiva que en uno de sus viajes a Córdoba hizo dicha compra, se quedaría descansando cuando realizó la adquisición.

Recuerdo que el cura párroco que a la sazón estaba en el pueblo, no digo su nombre, pero si que era "pozoalbense", la tenía tomada con los bailes,pero nadie podía quitar aquello, e incluso la sociedad tenía el permiso correspondiente del Gobernador Civil de la Provincia.

Todo lo relatado anteriormente ocurría en los seis primeros años de la década de los 40 del pasado  siglo. Hasta yo era joven entonces.

Yo creo que hacía dos meses que no realizaba entrada   alguna en el blog. Ya era necesaria.

Hasta la próxima.

lunes, 27 de mayo de 2019

Lo más dramático


Cuando las ocupaciones brillan por su ausencia como me sucede desde que tomé como morada la 109, y van para 16 meses de ello, no pasa un solo día en que mis pensares pasan por recorrer gran parte  de lo que  ha sido el largo caminar de mi existencia.

Hoy sin duda mis recuerdos han hecho, como suele decirse parada y fonda, en lo que sin duda ha sido el episodio más dramático de todo lo que pasó por mis manos, cuando estaba hecho cargo del Servicio de Información de la Guardia Civil de la Comandancia de Málaga.

No recuerdo la fecha exacta, pero serían aproximadamente las cinco o seis de la tarde, recibimos una llamada telefónica de la Comandancia Militar de Marina de esta Capital, anunciándonos que el Capitán de un barco belga había recogido en alta mar un pesquero con tres marineros a bordo, y que por falta de combustible se habían quedado a la deriva, según les manifestaron, por lo que procedieron a su remolque, y una vez dicho pesquero quedo atracado junto al suyo, en lo que entonces se llamaba muelle nuevo, hoy número 1 También le informaron que sobre la cubierta del referido pesquero había grandes manchas de sangre e igualmente por las  partes de babor y estribor. Asimismo les informaron que tan pronto quedo atracado a puerto los tres  individuos saltaron a tierra y se dieron a la fuga.

Con la venia de la mencionada Comandancia, donde nos personamos, y trasladamos al mencionado pesquero, comprobamos las enormes manchas de sangre no, que había sobre la cubierta, tanto por la parte de babor como estribor donde se observaba, sino también en los camarotes que estaban dotados de algunas camas de las llamadas literas, hallando tres pasaportes que según las fotografías correspondían a los individuos fugados,  manifestación del Capitán del buque que los remolcó a quien le fueros mostradas. Los tres eran de nacionalidad marroquí con residencia en Tánger, y según las fotografías de dichos pasaportes, uno de los individuos mostraba un bigote de proporciones mucho mayores de lo normal y que por ello llamaba la atención de toda persona que  lo viera.

Suponiendo que los citados individuos trataran de irse hacia su país, y que lo mas normal fuere vía Algeciras, cuyo transporte de viajeros desde Málaga a dicha localidad, tenía, creo en exclusiva, la empresa Automóviles Portillo, en la que personados en la misma y mostrando las fotografías de las que estábamos en posesión, nos informaron que efectivamente los mencionados individuos habían tomado un autobús con tal destino, pero que en la hora de llegada a la misma no tenían combinación para desplazase hasta la de su residencia y por tanto habrían de pernoctar en Algeciras. Por tal motivo me puse en contacto telefónico con el Servicio de Información de aquella Comandancia a la que le comunique cuanto llevo narrado y aproximadamente dos horas mas tarde me comunicaban habían sido detenidos los tres individuos reclamados, a los que trasladados hasta aquí cuando eran aproximadamente las dos de la madrugada dejamos encerrados en calabozos por separado.

No eran las ocho de la mañana cuando ya estaba procediendo al interrogatorio de los mismos a fin de conocer la causa o motivo de  las enormes manchas de sangre halladas en el barco.

Llegamos al conocimiento de que la tripulación del barco era de 8 hombres; 3 de nacionalidad francesa, uno de ellos el patrón de navegación: 2 españoles, uno de ellos el patrón de pesca y tres marroquíes marineros como dos de los franceses y un español.

A fin de no hacer muy largo el relato de todo lo sucedido ya que se precisarían varios folios para ello, trataré llevarlo por el medio mas rápido sin que por ello se quede sin señalar los datos mas importantes de caso.

Puesto al habla telefónicamente con el Servicio de Información de la Comandancia de Algeciras a donde se informó de todo lo acaecido y estábamos en la casi seguridad que los tres individuos citados habrían acordado pernoctar en dicha localidad.

No habría transcurrido más de una hora cuando desde allí nos informaban de que los tres individuos habían sido detenidos en una pensión donde decidieron hospedarse. En ese instante utilizando un vehículo oficial nos trasladamos a la mencionada localidad donde por la fuerza interviniente se nos hizo entrega de los mismos regresando a Málaga cuando ya había amanecido.

Tras un ligero lavado de cara y continuación el desayuno de la fuerza actuante, procedimos al interrogatorio de los detenidos, que estaban encerrado separados unos de otros, que en principio se  negaban a ello argumentando de que no hablaban ni conocían el español, pero cuando se procedió  a interrogar al que aparentaba ser más joven que lo comenzamos en español, y contestando a todas preguntas que le hacíamos, quedamos espantados de lo que había sucedido.

El barco pesquero era propiedad de un español, igualmente residente en Tánger y la tripulación como queda señalado anteriormente estaba compuesta por 8 hombres, tres marroquíes, tres franceses y dos españoles los que desempeñaban las misiones ya indicadas.

También llegamos a la conclusión que el de los grandes bigotes era el cabecilla de todo cuanto pudiera haber sucedido.

Fijamos el interés en la declaración del mismo y que resultó que dicho individuo propuso a los, otros dos marroquíes de asesinar a los cinco restantes, quedarse dueños del barco y trasladarse con el mismo hasta Argelia cuyo acto llevarían a cabo durante la madrugada del día siguiente,

Efectivamente ya bajo el mando del que en adelante conoceremos como "el bigotes", serían las dos o tres de la madrugada, el primero en ser asesinado fue el francés, patrón del barco que en aquel momento iba al timón de la embarcación y sobre el que se lanzaron los tres, el primero el cabecilla  y los otros dos provistos cada uno de cuchillos de cocinas y al que le asestaron infinidad de puñaladas y con la posibilidad de que aun podría estar con algo de vida lo lanzaron al mar.

Seguidamente se dirigieron al camarote donde dormían los otros dos franceses y con el mismo procedimiento y como se hallaban dormidos no les dio tiempo a reaccionar ni siquiera a gritar pidiendo auxilio, y según manifestaron los autores, ninguno de los agredidos recibiría menos de veinticinco o treinta puñaladas, dado que procedían de esa forma con el fin que no les diera tiempo a reaccionar, pidiendo auxilio y se dieran cuenta los otros que estaban durmiendo y salieran en su defensa o la que pudieran oponer ellos y como hicieran con el anterior los subieron a cubierta arrojándolos  al mar sin que hicieren nada por saber si pudieran asegurar que estuvieran muertos  en el  instante de ser lanzados al agua, aunque no ejercían movimiento alguno con ninguna parte de su cuerpo que dieran señales de que pudieran estarlo.

Finalmente y con los mismos medios y procedimiento hicieron igual con los otros dos españoles que plácidamente dormían en sus camas, En la ejecución de las cinco personas calculan les llevaría un tiempo de poco mas o menos de cinco minutos, sin que ninguno de ellos les diese tiempo  a poder defenderse ni como  cito anteriormente pedir auxilio.

Los pasaportes y algunas de las pertenencias de los cinco asesinados fueron también arrojados al mar después de haberlo hecho con ellos.

Cometidos los cinco asesinatos se dispusieron conforme lo habían planeado a dirigirse hasta Argelia donde pensaban realizar sus actividades de pesca como propietarios del barco que pensaban apoderarse.

Pero cuando llegamos a este punto, nos dice el grado de ignorancia de estos asesinos ya que no tenían el menor conocimiento de navegación ni de comunicación, por lo que comenzaron su navegación sin rumbo determinado y que los tuvo así tres días, agotando todo el combustible y sin que el armador del barco ni los propios familiares de  la tripulación tuviesen noticia alguna de ellos, temiéndose que hubieran sufrido un naufragio o accidente grave al no tener como se dice noticia de que pudiere haber sucedido, quedando a la deriva hasta que fueron recogidos por la tripulación del barco belga que los avistó al pasar por sus cercanía.

Dadas las circunstancias de haber transcurrido más de cinco días sin noticias de ellos  familiares de los ocho tripulantes se hallaban en la casa del propietario de la embarcación impacientes y preocupados por la suerte que hubieren podido correr.


Crimen en un barco...

miércoles, 10 de abril de 2019

Jesús, hasta otra

Amigo Jesús, sí, amigo, por que se considera amigo aquel por el que se siente afecto y te alegras y deseas de todo los bueno que pueda llegarle, y en el animo se siente un tanto la ausencia aunque ello lo sea para bien.

Poco tiempo has estado entre nosotros, pero te has ganado el aprecio de todos por esa forma y modo de comportamiento en todo cuanto ha sido tu relación con todos nosotros, y si alguna cosa se te insinuaba, y digo se te insinuaba, porque ni siquiera esperabas a que se te pidiera,  presto te hallabas a responder a ello  y con ese talante simpático del que dotado estás.

En adelante, ya no se escuchará mas esa diferencia en la entonación de las palabras de un "galleguillo" con  la nuestra y que además creo que todos con quien has tratado somos andaluces.

No se si es que tu lo has dicho o es que yo lo intuyo, que no  te vas de Málaga, cuestión que por descontado lo doy  dado a que creo tienes novia aquí, y eso asevera el dicho de que "DOS TETAS TIRAN MAS QUE DOS CARRETAS"  y a ti aunque seas gallego, no te ibas a librar de ello.

Amigo Jesús, creo que como a mi me sucede lo será a todos con los que has tratado, que se siente ese no se que en el ánimo cuando una persona se ausenta del circulo donde haya convivido algún tiempo, y que eres de esas personas que ya por su propia forma de ser se ganan el aprecio de los demás.

Vaya esta entrada en mi humilde blog para decirte adiós y desearte todo cuanto te mereces en lo personal y profesional y sepas que por cuanto a mí, pero sin duda también a todos los demás con los 
que has tratado echaremos de menos tu ausencia.

jueves, 7 de febrero de 2019

Fran, un abrazo y hasta otra


Creo que en alguna otra ocasión he dicho que a medida que los años se van acumulando sobre mí, las  sensibilidades van aumentando en la proporción a ello. 

También el afecto en el ámbito que me rodea, y especialmente sobre las personas, no podían estar al margen, e incluso en algunos casos llegan al punto, que termino por considerar que son como esos amigos con los que tantas y tantas circunstancias y vicisitudes se dieron con ellos sobre todo en la juventud, o que me une  cierto grado de parentesco.

Hoy, esta entrada va dedicada a Fran, un joven psicólogo que lleva algunos meses realizando sus prácticas profesionales en esta Residencia, en las actividades que se practican bajo la dirección de Rocío, su titular. El motivo es que mañana viernes creo que es el último día que estará con nosotros, y con esta humilde entrada, quiero decirte, así directamente a ti, que siento esa cosilla que te deja el ánimo un tanto encogido cuando una persona por la que sientes cierto afecto se marcha para que posiblemente no vuelvas a saber nuca  nada mas sobre ella.

FRAN, te  deseo en lo personal como en lo profesional tanto como te mereces y encuentres pronto acomodo para el desempeño de tu actividad, aunque sabiendo como eres, y en manos de quienes  has realizado estas prácticas, no dudo que tardes mucho en conseguirlo.

Tenemos la suerte de que en tu puesto queda un "galleguiño" competente y simpático, y como no, a nuestra Rocío, a la que tengo un gran afecto, aunque  nunca puede  ser lo que vale y merece.

Fran, un abrazo y hasta otra.

lunes, 21 de enero de 2019

El poder de la maestra



Un año y casi un mes llevo aquí, en Ballesol San Carlos, como residente. Mi estado psíquico no era el normal en mí, en aquel momento, pero si que con el paso de los días lo fui recuperando hasta hallarme en plenitud de forma como lo fuere en  años pasados.

Tal consecución se la debo principalmente al trato recibido en esta Residencia, que desde la Directora, Médico, Supervisoras, Enfermera/os, Fisioterapeutas y de todo el personal que sea cual fuere el cometido que tenga asignado, me es dispensado, pero como algunos familiares más allegados no es la primera vez que me lo dicen, "tú, se te nota a la legua, como suele decirse, que Rocío, tu Psicóloga, ocupa uno de los puestos de privilegio en tus sentimientos", cuestión que no es que vaya a negarlo, sino que en realidad así lo es.

El caso es, que será por la forma en que ejerce su misión, el cariño que pone en todos sus actos e incluso la propia naturalidad con que lo hace al dirigirse a alguien de los que asistimos a sus "clases", cuando menos a mí, me hace sentir ese  no se que de afecto, como si la hubiese conocido y tratado toda la vida. Con el paso de los días y el trato diario con algunos de los residentes, en este caso como cito los que asistimos a ello, y como aquí carezco de ella, me hago la ilusión de que formamos una  familia, y que como  natural es, todos alcanzando la mayoría de edad.

Pero a pesar de cuanto llevo escrito, que es la pura realidad, no es  aquí donde quería llegar con esta entrada, si no que como reza el título de la misma, la influencia de su ordinario quehacer, ha influido tanto en Fran, estepeño, y en Jesús, gallego, que el primero lleva ya tiempo haciendo las prácticas de su carrera y el segundo llegado recientemente para lo mismo, que parecen en sus comportamientos y forma de hacerlo, como si la titular hubiere sido la  profesora a lo largo de toda la carrera de ambos.

Y es que, Rocío, no puedo evitarlo repetirme en decirlo una vez más, y tú lo sabes mejor que yo, los sentimientos que se llevan tan dentro de sí, es imposible  no dejarlos salir a la luz y conocimiento de los demás, y que me perdonen esos "demás", por que ellos lo saben lo mismo que yo, tus dotes profesionales y en paralelo los personales, no parece si no que hubieres venido a esta vida para dedicarte a lo que aquí haces, de cuyos méritos los que asistimos a tus enseñanzas, somos los beneficiarios.

Rocío, gracias otra vez y hasta la próxima entrada.