jueves, 5 de abril de 2012

¡Marchando, otra de bodas!



Si las dos entradas anteriores en este mi blog, estaban dedicadas especialmente a enlaces matrimoniales relacionados con la familia "Galán", al cumplirse los aniversarios en las fechas en que han sido relatadas, y mis lectores no tenían bastantes bodas con ello, pues hoy, allá va la tercera, que aunque en años, algunos muy distantes de las otras dos, hoy se cumple ese otro aniversario de la tercera celebrada en el mes de abril. Pues sí, tal día como hoy, pero de hace veintiséis años, se casaba en Marbella mi hijo mayor.

A este respecto, y por cuanto se refería a las féminas de la casa, en aquellos tiempos circulaba un dicho, hoy no se si lo seguirá haciendo, en el que se decía: "En las casas donde hay razón, se casa la pequeña y queda la mayor". En el caso de, con esta la tercera unión relatada, se daba esta circunstancia. Primero, cuando yo me casé, mi mujer, tenía una hermana mayor que ella y que contrajo matrimonio años más tarde, y por cuanto a las de mis hijos, aunque no hembras, si no varones, también lo hizo primero el más joven. Bueno, este aparte que hago, es solo una anécdota del motivo de esta entrada.

Éste, es otro día de esos que como creo he dicho en no pocas ocasiones, dejan señalado uno de esos tantísimos hechos de feliz recuerdo que han venido jalonando el discurrir de toda mi vida. Como no, vaya en primer lugar mi sentido recuerdo, hacía la madre y madrina en el acto, en el que por segunda vez llevaba ante los altares a otro, el que quedaba soltero, de sus hijos, con lo que ello supone para el sentir de una madre, y que allá, donde seguro estará gozando de cuanto mereció por su paso por este mundo, habrá llevado a su recuerdo aquel inolvidable acontecimiento.

Hoy nos hemos reunido, acompañando a los entonces contrayentes, para comer, solo tres de los que entonces asistimos a la ceremonia, más otros tres, uno de los dos sobrevenidos de tal acontecimiento, y otros dos, de otra similar unión, aunque en mes y años posteriores, pero también dentro del clan de los "galanes".

Del matrimonio a que me refería anteayer, que entonces se cumplían treinta años de ello; del de hoy, que como cito, hace veintiséis, y del de mi hija que, dentro de seis meses aproximadamente se cumplirán diecinueve. ¡Qué más puedo pedir, que a la fecha actual se mantengan tal cual en las fechas de su unión, con la añadidura de dos hijos por cada uno de los matrimonios, y todo ello es el báculo principalísimo en que encuentro el apoyo que me hace deleitarme, como lo hago en esta fecha, al considerarme un hombre, total y absolutamente feliz! A Dios pido, mantenga la convivencia y unión entre cada uno de los núcleos familiares, más la también entre unos y otros, como lo están al día de hoy, y así, lo mismo que seguro llegará hasta el sentimiento de su madre, me mantengan a mí con la misma satisfacción y orgullo de contemplar, el mas que natural devenir en su caminar por la vida de todos ellos. Que así sea. Hasta la próxima entrada.

1 comentario:

Carmen dijo...

¡¡¡ENHORABUENA!!! Por tantos acontecimientos familiares tan felices, es una gran satisfacción poder celebrar los aniversarios de nuestro hijos, que como está hoy la vida es todo un logro, espero que celebren muuuuuchos más y como se dice "Vd. que lo vea" ji ji. Saludos: Carmen