miércoles, 22 de febrero de 2012

Otro hermano que se fue


Otra vez hoy entro en este blog con un profundo desgarro en el corazón. Ayer se daba sepultura a mi hermano José. De no haber fallecido anteayer, hoy a esta hora, iría yo camino de Valencia, o para mejor decir, de Paiporta, donde pensaba que nos íbamos a reunir los tres hermanos que en la vida quedamos, ya que mi hermana, incluso sin saber que nuestro otro hermano había fallecido, ya estaba de camino, desde Hospitalet, hacia el mencionado pueblo de Valencia donde él residía. Mi maleta se quedó esperando.

En el espacio de cuatro años, tres de los cinco hermanos que éramos, han fallecido. Se dá la circunstancia que, solo quedamos el mayor de todos, que soy yo, y la mas pequeña que es mi hermana.


José, a esta hora sin duda ya estarás junto a nuestros padres y nuestros otros hermanos, Cesáreo y Antonio, que se te adelantaron en irse de este mundo. Donde quiera que estéis, que sin lugar a dudas es en la Gloria, aseguro que a quienes tengan la dicha de estar junto a vosotros, darán gracias a Dios de sentirse honrados con vuestra compañía, ya que cuanto fuisteis en la vida, en todo el buen sentido de las buenas gentes, vuestra alma jamás podrá desprenderse de esas virtudes, que además de haberos hecho ganar ese sitio, os servirá para sentiros queridos por todos los demás y de todo ello, nuestros padres, como aquí en esta vida, se mostraran orgullosos de lo que fueron sus hijos, y por tanto ahí, lo seguiran siendo.


El que a través de la vida se vayan acumulando años, como a mí me sucede, y que a mi hermano José, último de los hermanos fallecidos, lo aventajaba en siete años y tres meses justos, por una parte, gozamos de aquellos hechos buenos que de vez en vez les van acaeciendo a nuestos seres queridos próximos, no lo es menos también que por ello tenemos que soportar estos sucedidos que se llevan consigo jirones del alma, cuyas cicatrizaciones son dificiles de que lleguen a curarse, sino lo es a través del paso del tiempo, que a estas alturas, no es garantía de que se consiga.


Desde aquí, a la viuda de mi hermano José, mi cuñada Antonia, que sin duda será la que más lo eche de menos, y también como nó a sus hijos, e igualmente y muy especial a mi hermana, me uno a ellos a que juntos compartiremos el dolor por la pérdida de su esposo, su padre y nuestro hermano. Que Dios lo haya acogido y lo tenga en la Gloria.



Hasta otra entrada que lo sea por causa o motivo mas agradable que esta.

2 comentarios:

Carmen dijo...

Comparto contigo esa pena, no por esperada menos triste como es la pérdida de tu hermano, solo quiero que recuerdes que ha tenido una vida larga y feliz y que en determinado momento es mejor partir a estar por aquí sufriendo, es lo que queremos para nosotros y aunque sea muy duro es ley de vida, así que ánimo y adelante que tu eres fuerte para tirar de todo lo que se te presente.Rafael en estos momentos te envío un abrazo, tu amiga: Carmen

abraham dijo...

Buenas es la primeravez que entro e oido ablar muy bien a mi familia sobre el y hoy me e decidido a mirarlo.Yo soy su nieto y se le echa mucho de menos igual que tambien lo echa de menos todo el mundo que le conocia