martes, 12 de octubre de 2010

La Virgen del Pilar, Patrona de la Guardia Civil


Poco más de media hora hace han terminado los actos celebrados en Madrid, con motivo del día de las Fuerzas Armadas. Asi mismo hoy es la festividad de la Virgen del Pilar, Patrona de la Guardia Civil.

En el salón de mi casa he presenciado todos los actos celebrados en la Capital de España, los cuales se cerraban con el desfile de la Sección de Caballería de la Guardia Civil. Asimismo y con anterioridad al cierre, desfilaban entre otras Unidades, otras del mismo Cuerpo de esa Caballería. Quién me conozca bien, sabe que la Guardia Civil, a la que he pertenecido mas de treinta y un años, ha sido para mí, además de una forma de "ganarme la vida", como suele decirse en estos casos, una razón de ser de mi existencia. He querido a la Guardia Civil, y la seguiré queriendo mientras yo siga mi caminar por esta vida y el uso de razón me lo conceda. Si a este sentimiento íntimo que manifiesto, se une el cariño que mi mujer siempre sintió por la Guardia Civil, nadie se extrañe que cada vez que por cualquier motivo, y hoy día de NUESTRA PATRONA, mas aún, haga referencia a esta festividad, mis sensibilidades llevan a lo mas profundo de mis sentimientos, el agradecimiento de haber dedicado la mayor parte de mi vida a esa pertenencia.

Hoy, a la vez que mi vista percibía todo el devenir del desfile de las fuerzas armadas, mi mente vagaba por esas muchas festividades de la Patrona de la Guardia Civil, en que primero yo solo en compañía de mis compañeros, a partir de la celebración de la segunda hasta la cuarta, inclusive. Patrona, siempre con la que entonces era mi novia, de alguna de las cuales conservo inolvidables fotografías; a partir de la quinta, con mi mujer, después con mi mujer y mis hijos; a medida que iban pasando los años, alguno de éstos, por razones de su ausencia, iban descolgándose de su asistencia, hasta que lo hacíamos solamente el matrimonio. Una vez quedé yo solo, por la ausencia definitiva de mi mujer, he asistido solamente a la celebración de la Misa en el acuartelamiento de los Ángeles, principalmente, y no casi principalmente, sino como homenaje a ELLA, en la que durante todo el acto mi pensamiento no se desviaba un solo instante de su recuerdo.

En el día de hoy, no me encontraba con el ánimo predispuesto para ir, como he dicho anteriormente, al mencionado Cuartel para asistir a la misa. Desde mi posición en el salón de la casa donde he estado presenciado los actos de Madrid, tenía también frente a mi vista, una fotografía y para mayor efecto sentimental, las cenizas de la incineración de sus restos mortales. La acumulación de todas esas coincidencias, me han llevado a permanecer todo ese tiempo con mis ojos anegados en lágrimas y mis recuerdos como cité anteriormente, vagando por aquellos felices recuerdos, de los que hacían llevar a mi ánimo a ese sentimiento de que aquellos momentos, jamás volverán. No obstante ello, a la vez que me acongojaban los sentimientos, esos mismos felices acontecieres me sirven del bálsamo para cauterizarlos y termine por dar gracias a Dios de que así sucedieran, a excepción del de su pérdida. Tengo la plena convicción de que el resto de mis días, cada llegada de la Virgen del Pilar, Patrona de la Guardia Civil, todos mis sentimientos y recuerdos serán idénticos a los padecidos, y al propio tiempo gozados, hoy. Lo que sigue siendo una incógnita, es saber cuántos serán.

Hasta una nueva entrada.

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