viernes, 24 de octubre de 2008

Día del Arcángel San Rafael


Aunque la Iglesia desde hace ya algunos años, decidió que el día de San Rafael fuese juntamente con el de los otros dos Arcángeles, San Gabriel y San Miguel, el día 29 de Septiembre, que lo había sido solo el de este último citado, para mí, para mi pueblo Villaharta y para la Capital de la Provincia, Córdoba, lo sigue siendo en el día de hoy 24 de octubre, fecha en que por lo menos mi recuerdo se pierde en que siempre se había celebrado en este día.

Como quiera que como cito anteriormente, en mi pueblo se celebraba el 24 de Octubre, como patrón de la localidad, en Villaharta era el día que se consideraba mas festivo de todo el año.

¡Cuántos recuerdos me vienen a la memoria en la celebración de mi onomástica! Quizá en algunas cuestiones relacionadas con la juventud que yo tenía, aunque ahora a alguien le parezca raro que yo fuera alguna vez joven, dado a que lo mas importante era la celebración del baile, para nosotros los jóvenes el no va más en aquellas fechas, si yo tuviera que quedarme con la celebración del San Rafael mas importante, en toda mi vida, sin lugar a dudas señalaba, que casualidad, la primera que pasaba fuera de mi pueblo, por tanto lejos de mis amigos y mi familia.

¿Entonces que me lleva a señalar semejante importancia? Allá va. Era el 24 de octubre de 1946 y me encontraba haciendo el servicio militar en Sevilla. Precisamente en esta fecha que yo solemnemente señalo, recibía la primera felicitación de toda mi existencia. Cuando llegó el cartero de la oficina de Capitanía donde yo estaba destinado, me entregó un sobre en cuyo interior traía una postal con la imagen de San Rafael y en el reverso, cito literalmente lo que figuraba. "Te desea mil felicidades en el día de tu santo. Tus padres y hermanos estos que lo son Cesáreo y Florentina. Rúbrica de mi madre.-Villaharta 21 del Octubre de 46". Como se verá fue escrita tres días antes, con el fin de que la pudiera recibir para mi Santo, como así sucedió.. En este momento tengo en mi mano tan preciada postal, pero si para mí resulta tan interesante esta felicitación, lo aumenta en su grado máximo, el que debajo de lo escrito antes citado, que lo era de puño y letra de mi madre, mi mujer, creo fue uno o dos años después de casarnos, escribió a lápiz, casi todo lo que mi madre había hecho diez o doce años antes. Esto último, todavía puede leerse también en la misma. El amarillento color de la postal, los SESENTA Y DOS AÑOS pasados desde que se escribió, lo primero por mi madre y luego por mi mujer, al recrearme en su lectura en el día de hoy, es la más importante felicitación que personalmente estimo que pudiera llegarme. No he podido evitar que unas lágrimas hayan vertido mis ojos. Aunque la Iglesia dispusiera hace años cambiar la celebración de San Rafael, mi mujer y mis padres, se estarán acordando de que hoy es mi SANTO. SI ESTO PUEDE SER ASÍ, ¿CÓMO VOY YO A PODER CAMBIAR LA FECHA?