martes, 8 de febrero de 2011

Cosas que el tiempo trae, se lleva o altera

Fuente: "La historia de la "arroba" en

En el día de ayer hablando con uno de mis nietos, salió a colación la palabra arroba y le pregunté si sabía el antecedente de la misma. Como es natural y con toda seguridad como le sucede actualmente a la mayoría de las personas con edad inferior a los cincuenta o sesenta años, solo sabe que (@), arroba, es el símbolo usado en las direcciones del correo electrónico.

El que la arroba no hace tantos años, o por lo menos a mi me lo parece, era una medida de peso y también de volumen, a dichas personas les resulta totalmente desconocido, y aquí reconozco que por mí han pasado ya un montón de años, y también como no, yo sobre ellos. De niño, adolescente e incluso de joven, era habitual presenciar el peso en muchos casos por arrobas y especialmente esto se hacía con los cerdos. En la mayor parte de España, la arroba y que se utilizaba el mismo símbolo de @, como hoy en el correo electrónico, correspondía a un peso de 11'502 kilogramos, pero sin embargo, en Aragón por lo menos, creo, lo era de 12'500 kilogramos.

Por cuanto en la medida de líquidos variaba según la clase de éstos, así la arroba de aceite era de unos 12 litros y sin embargo para el vino, eran 16 litros. Ya en mi entrada juventud, en muchas ocasiones, y sobre todo para calcular el precio, se procedía a su transformación a kilos, que era lo que solía representar el precio.


Otra cuestión, que al escuchar un pasaje del Evangelio leído en la Misa del pasado Domingo, que decía "...tampoco se enciende una luz para ponerla debajo de un celemín...", en ese momento se me vino a la mente de que la inmensa mayoría de los oyentes, eso de "celemín", le sonaba a chino. Y hete aquí que otra vez tengo que confesar, que como se decía en mis tiempos, no soy un "mozo". El celemín en aquellos tiempos se utilizaba principalmente para la medida de cereales y otros. La medida que mas solía emplearse era la cuartilla, que era la cuarta parte de una fanega. La cuartilla tenía 3 celemines y las inferiores al celemín, era el medio celemín y el cuartillo, correspondiente a la mitad y la cuarta parte del celemín. Empleadas estas medidas en los granos o cereales, se daba la circunstancias de que los granos menudos, como el trigo, la cebada y el centeno, se hacía con la medidas rasada, o sea se pasaba una especie de rodillo sobre la parte superior de la medida y el cereal quedaba a ras de la parte por donde se pasaba el rasero. No así en los granos más gruesos, tales como los garbanzos, la avena, el maíz, habas, etc., en los que las medidas se hacían a colmo, o sea, se estaba echando el grano sobre la medida hasta que rebosaba totalmente. En más de una ocasión y en más de cien, fui a comprar, un celemín, un medio celemín o un cuartillo, de cebada, que era el que solía darse generalmente a los animales domésticos, como gallinas, cabras, caballerías o cerdos.

En casa de mis padres, había una cuartilla, un celemín, un medio celemín y un cuartillo. En la cuartilla, solía mi madre preparar el nidal para las gallinas que echaba a incubar los huevos.

Mis hijos y especialmente mis nietos, dirán "¿Qué cosas tan raras había durante la infancia y juventud de mi padre y mi abuelo?". Igualmente habrá de sucederle a toda persona que me honrare con una entrada a este humilde blog y que no alcance los sesenta, cincuenta o menor edad, pero si se aproximare a la mía, le traerá al recuerdo aquellos pasados y lejanos tiempos. Con estos relatos y durante el tiempo en que los traigo a la memoria y los escribo, me lleva a recrearme por aquella niñez y juventud, tantos años ha que la perdí y que le sucede como al honor, que como dice el primer artículo de la Cartilla de la Guardia Civil, "una vez perdido, no se recobra jamás".

Hasta la próxima entrada.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

MALA SUERTE HA TENIDO EL MUNDO, QUE NO ENCONTRARAS LA PLUMA AL PRINCIPIO DE TU INFANCIA. GRACIAS TU SOBRINO JOSE ANTONIO

Carmen dijo...

Yo había oido hablar de la @, pero del celemin y la cuartilla ni papa, será que yo no me he criado en el campo, que suerte tuviste tu que ganaste muuuuuuchas vivencias que los niños de la ciudad nos perdimos, bueno ya he aprendido lo de hoy je je. Saludos: Carmen

Graffman dijo...

Fantástico blog, lleno de curiosidades que sólo se aprenden con la experiencia. Por cierto, un celemín también es una medida de áreas, más concreto, es el terreno con el que se podía plantar un celemín de trigo. Si conoces la alpujarra, verás lo complicado de medir los bancales, así mi abuelo de siempre ha tenido 14 celemines en 4 bancales. Un saludo de un joven alpujarreño por el mundo, que se ha molestado en aprender esto de las medidas antiguas.