sábado, 25 de febrero de 2012

25 de Febrero. San Cesáreo.


Hoy es, entre otras la festividad de San Cesáreo. Mi padre se llamaba Cesáreo. Hoy se cumplen 114 años del nacimiento de mi padre. Hoy se cumplen 53 años del fallecimiento de mi padre. Hoy hace también 53 años que subí por primera vez a un avión, ya que en dicha fecha me encontraba haciendo el curso de ascenso a Cabo de la Guardia Civil en Madrid y para llegar con hora del entierro de mi padre tuve que tomar un pequeño avión que hacía la ruta Madrid Córdoba.

Hoy, también por fin, mi nieto Rafa, se examina, a esta hora lo está haciendo, del tercer examen de sus oposiciones para Subinspector de Hacienda.


Para mi padre, vaya el sentido recuerdo de su fallecimiento en el mismo día en que cumplía sus 61 años, o sea tenía casi veintiseis años menos que yo en la actualidad, sin embargo, y no es error en mis apreciaciones, físicamente representaba ser mucho mas anciano que yo represento ahora. Su paso por la guerra civil y la postguerra, le hizo aparentar cuando menos veinte años más de los que tenía.

De mi estancia en la Academia de Cabos de la Guardia Civil, donde yo me encontraba realizando el curso, hace hoy esos cincuenta y tres años, miro hacia atrás y me parece ha pasado ese tiempo en lo que suele llamarse "un soplo", y realmente es así, pero yo gracias a Dios sigo aquí para contarlo.

Todavía hoy me sigue quemando el dolor de la pérdida el lunes pasado de mi tercer hermano que lo hace en el transcurso de cuatro años.

Y ya por último, y en cuanto al examen de mi nieto, le mando ese soplo y deseo de que le acompañe siquiera un poco de suerte, que el resto lo pondrá él de su talento y capacidad y si hubiere algo que le faltare, aquí esta su abuelo para solventarle toda poco o mucha contrariedad que se le presente, que aunque esto lo sea virtualmente, estoy completamente seguro, surtirá sus beneficiosos efectos, que los deseos de los abuelos son imparables. 

Al finalizar el día espero tener recibidas las sensaciones del examen realizado, que sin duda han de ser como yo las deseo, y así termine la jornada de pleno agrado. 

Hasta la próxima entrada, que la de hoy ha tenido de todo.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Otro hermano que se fue


Otra vez hoy entro en este blog con un profundo desgarro en el corazón. Ayer se daba sepultura a mi hermano José. De no haber fallecido anteayer, hoy a esta hora, iría yo camino de Valencia, o para mejor decir, de Paiporta, donde pensaba que nos íbamos a reunir los tres hermanos que en la vida quedamos, ya que mi hermana, incluso sin saber que nuestro otro hermano había fallecido, ya estaba de camino, desde Hospitalet, hacia el mencionado pueblo de Valencia donde él residía. Mi maleta se quedó esperando.

En el espacio de cuatro años, tres de los cinco hermanos que éramos, han fallecido. Se dá la circunstancia que, solo quedamos el mayor de todos, que soy yo, y la mas pequeña que es mi hermana.


José, a esta hora sin duda ya estarás junto a nuestros padres y nuestros otros hermanos, Cesáreo y Antonio, que se te adelantaron en irse de este mundo. Donde quiera que estéis, que sin lugar a dudas es en la Gloria, aseguro que a quienes tengan la dicha de estar junto a vosotros, darán gracias a Dios de sentirse honrados con vuestra compañía, ya que cuanto fuisteis en la vida, en todo el buen sentido de las buenas gentes, vuestra alma jamás podrá desprenderse de esas virtudes, que además de haberos hecho ganar ese sitio, os servirá para sentiros queridos por todos los demás y de todo ello, nuestros padres, como aquí en esta vida, se mostraran orgullosos de lo que fueron sus hijos, y por tanto ahí, lo seguiran siendo.


El que a través de la vida se vayan acumulando años, como a mí me sucede, y que a mi hermano José, último de los hermanos fallecidos, lo aventajaba en siete años y tres meses justos, por una parte, gozamos de aquellos hechos buenos que de vez en vez les van acaeciendo a nuestos seres queridos próximos, no lo es menos también que por ello tenemos que soportar estos sucedidos que se llevan consigo jirones del alma, cuyas cicatrizaciones son dificiles de que lleguen a curarse, sino lo es a través del paso del tiempo, que a estas alturas, no es garantía de que se consiga.


Desde aquí, a la viuda de mi hermano José, mi cuñada Antonia, que sin duda será la que más lo eche de menos, y también como nó a sus hijos, e igualmente y muy especial a mi hermana, me uno a ellos a que juntos compartiremos el dolor por la pérdida de su esposo, su padre y nuestro hermano. Que Dios lo haya acogido y lo tenga en la Gloria.



Hasta otra entrada que lo sea por causa o motivo mas agradable que esta.

jueves, 16 de febrero de 2012

Paso a paso. Aleluya.





No por esperada, la noticia que me ha llegado al medio día de hoy, ha causado en mí esa profunda alegría de la que gracias a Dios mi vida se ha visto jalonada en muchísimas ocasiones. Esa noticia ha sido la nota conseguida por mi nieto Rafa en el segundo examen de las oposiciones a Subinspector de Hacienda. Si en el primer examen y pese al elevado numero de opositores, creo alrededor de los tres mil, y para las solo 28 plaza a cubrir, conseguía quedar dentro de ese número, como lo fue el 22, en el segundo del que en el día de hoy se han publicado las notas, ha quedado como creo lo pronostiqué el quinto, y en el general ha conseguido ganar catorce puestos, habiendo ascendido hasta el octavo.

Pero no está todo ganado; aún le queda el tercero y definitivo envite para poder alcanzar una de las tan desedeadas y escasas plazas convocadas, y cuyo examen se celebrara el próximo día 25 de los corrientes. Rafita, primero confío en tu capacidad y talento para todo cuanto te propongas, pero por si acaso en algún momento notaras que tu animo, tendiera a decrecer, acuérdate de tu abuelo que en ese instante estará junto a ti como ese Ángel de la Guarda que no se aparta del ser a quién está llamado a proteger, para no permitir que semejante caso llegue a consumarse y al ser remediado, te lleve hasta la consecución de la difícil y pretendida plaza, y que tanto empeño, trabajo y entusiasmo te está costando, estando seguro que finalmente lo vas a conseguir.

No gratuitamente, para mí, la "Sacristía del Rey", que por cierto poco, desplazamiento deberás hacer para llegar a la misma desde tu casa aquí en Málaga, todos los miembros de la familia celebraremos el que yo por lo menos, doy ya por hecho la consecución de lo pretendido.

Ánimo, confía en tu capacidad como te he dicho, y "no temas en preguntarme cualquier cosa que no sepas o no te acuerdes, verás como tu abuelo te la hace llegar así de tapadillo para que nadie se dé cuenta pero a tí te ayudará a salir de la contrariedad.Lo dicho, y empleando el simil taurino, "suerte y al toro". Un abrazo y el próximo día de San Cesáreo, tu bisabuelo paterno, después del exámen verás como tus impresiones coincidirán con mis vaticinios.

Hasta la próxima entrada.

lunes, 13 de febrero de 2012

Hoy he cumplido quince años




Sin duda, escasos lectores, os habréis sorprendido al leer el título que he dado a esta entrada de hoy, pero voy a tratar de sacaros de ese error, aunque tengáis razón en que realmente ni hoy es mi cumpleaños, y muchísimo menos el que cumpla esos citados quince, que sólo mi último, de los seis nietos que tengo, está a punto de cumplirlos. Entonces a qué viene todo ese embrollo ?. Paciencia que todo en la vida llega.

Tal día como hoy, pero de 1997, y después de haber permanecido diez días en la UVI del Hospital Parque de San Antonio en esta Capital, me operaban de corazón. Hubieron de extraerme la vena safena interior derecha, desde el tobillo hasta la rodilla, y con la misma parece ser hicieron una verdadera obra de ingeniería entre By-pass, injertos y otros menesteres, en todos los entornos de mi maltrecho corazón, de lo que fueron autores los doctores D. José María Arqué y D. Miguel Such, a los cuales sin duda le debo estos quince años que hoy cumplo, tras la mencionada operación, y a los que desde estos humildes renglones les doy otra vez las gracias.

Ingresé en la UVI, como suele decirse "hecho un asco", el día 3 del mismo mes y año, y con el siguiente diagnóstico: "Hemorragia digestiva severa, que requirió transfusión. Neumonía derecha IAM (que no sé lo que eso es) inferior, angina post-infarto con cambios eléctricos en cara anterior", y precisamente, para más "inri" en los instantes en que fallecía mi mujer.

Los diez días que permanecí en la UVI, se debió, a que dada la gravedad con la que ingresé, los médicos no se decidían a operarme, ante el temor de que pudiera quedarme en el quirófano.


Infinidad de veces, desde entonces, he pensado en esos diez días en que desde que ingresé hasta que me operaron, y aunque sin duda debí de permanecer sedado, y creo que en no más de cinco o seis veces durante ese periodo de días recobre un tanto la conciencia, me quedó, y aún hoy pasados quince años me queda, una sensación de bienestar tan profundo, que yo no soy capaz de encontrar palabras para definir tal bienestar, y de lo que solo puedo decir, que me hallaba como si estuviera flotando por lugares llenos de silencio, pero como cubierto por infinitas caricias por todo mi ser, y de los que se guardan recuerdos de aquellos que en su día te fueron dados por tu madre, tu novia, tus hijos, y de todos los seres queridos que en la vida son, de lo que sin duda ello solo pudiera ser sensible a los sentimientos del alma, de lo que en esos momentos creo era lo único que quedaba de mí. En esos embelesos, sin duda como digo antes, el alma, mi alma, se recreaba en todos ellos y me ha dado que pensar, que si eso será la eternidad, mi eternidad, dulce bienestar se siente, y que solo tendrá el gran inconveniente de que no podrás compartirlo con nadie de esos seres queridos que pudieras dejarte en esta vida.


Han pasado QUINCE AÑOS, como ya he repetido varias veces en esta entrada. El único recuerdo que aún me duele y lo seguirá haciendo por el resto de mis días, no es otro que la pérdida de mi mujer, pero a medida de que han ido pasando los días, me he ido entrando nuevamente en ese devenir de los que uno tras otro, no me han ido faltando motivos e ilusiones en que me han llevado de nuevo, a lo que al principio me parecía imposible de conseguir, y es dar ilusión a mi vida, por todo cuanto me rodea y de lo que a Dios pido no me prive de ello por el resto de los días, meses o años en que haya de seguir por estos lares y con ello pueda seguir haciendo balance tan feliz y positivo de lo que fue, ha sido y lo sigue siendo, mi caminar por la vida, de lo que por todo cuanto me ha dado, me cuento entre los seres mas afortunados de los que hayan tenido la dicha de venir a esta vida.


Así que perdonarme, pero mi paso por este mundo, desde ahora en adelante lo dividiré en dos etapas, aquella en que solo me faltaban unos meses para cumplir setenta y dos años, y las segunda esta en la que hoy ya me considero un adolescente, o para mejor decir, un jovencito que otra vez comienza su discurrir por esos felices acontecieres que suelen pasar por la adolescencia y primera juventud, pero que ellos cuando quieren acordar ya les ha pasado, pero yo, manteniendo la veteranía y experiencia pasada, sabré sacarle todo el jugo que ello encierra y para los mayores, o viejos, se convierte en el elixir que termina de llenarlo todo de dicha y felicidad.


Hasta la próxima entrada.

viernes, 10 de febrero de 2012

La sequía




El título que he dado hoy a esta entrada en el blog no se refiere precisamente a la sequía meteorológica, que también se está pasando ya de castaño oscuro, sino a la sequía blogera, ya que llevaba una semana entera sin escribir nada, y hoy lo hago precisamente sin tener un motivo que realmente merezca la pena de que me induzca a ello.

No puedo precisar el motivo de que me tenga en esta situación, ya que a excepción del estado de salud en que se halla mi hermano, el único varón que me queda, que desde luego es bastante preocupante, que aunque de por sí sea lo suficiente para que me lleve al desánimo personal, no me asiste otra causa para que lleve tantos días sin pasarme por este lugar que desde hace algunos años ha sido, y lo seguirá siendo, el refugio donde suelo cobijarme para dar rienda suelta a mis alegrías y donde también me entrego a lamer mis penas y con ello hacerlas menos dolorosas. De estas últimas, demos gracias a Dios no me embargan por el momento, si no es la que dejo apuntada de la enfermedad de mi hermano, y sí, de las primeras, siguen rodeándome por todos los extremos y que así, día tras día, me llevan en volandas para seguir caminando por este mundo, y a ver si lo sigue siendo, con un bienestar y una felicidad tan completa, de lo que nada más pueda ambicionar. A medida que sin darme cuenta y con mayor velocidad de la deseada se iban acumulando los años sobre mí, tenía la creencia de que mi paso por esa vejez que a pasos agigantados se me venía encima, lo sería en un permanente recogimiento, viendo como pasaba el tiempo y solamente trayendo al recuerdo todo mi acontecer pasado, pero tal vez por tener la mente en unas condiciones en las que ni aún pedidas por mí lo fueran tal cual, como cito anteriormente sigo gozando de esta vida con la intensidad de como lo he venido haciendo durante tantísimos años, sin mas contrariedades que las que las circunstancias me fueron allegando. 



Quizá esta corta y casi a remolque entrada del día de hoy, parece me ha llevado el ánimo a subir algunos enteros, de cuyo decaimiento, como citaba al principio, no encontraba mas razón que el estado de salud de mi hermano, de lo que aún conociendo la dificultad para ello, desde aquí pido a Dios le ayude en lo posible. 

Hasta la próxima, que lo sea con algo mas de gracia y energía que lo ha sido ésta.

viernes, 3 de febrero de 2012

Hoy se cumplen 15 años


Si de todos los días de mi existencia, hubiere de borrar uno de ellos, sin ninguna duda, ese sería el día 3 de febrero, pero de 1997.

Por tanto hoy se cumplen quince años de aquel aciago día. ¿Y por qué digo ésto? Porque aunque los míos sabéis demasiado bien porqué lo digo, para aquellos escasos que aún no sabiéndolo tengan la osadía de entrar en este blog, hago constar que ese día se truncaba una larga y felicísima etapa de mi vida, dado que fallecía la mujer que fue la artífice de esa dicha y a la vez en mí, aparte del dolor que suponía su pérdida, el inicio también de una grave contrariedad en mi estado de salud, de lo que igualmente dejaría una huella de la que jamás podré desprenderme.

No obstante todo ello, el paso del tiempo va cicatrizando todas las heridas que en el alma se van acumulando día tras día, por hechos o acaecidos más o menos graves, incluso el que hoy me lleva a la entrada de este blog. Pero si para estos eventos he dirigido mi "vista atrás", también como recompensa y para hacer el balance de mi propio caminar por ella, me vienen al recuerdo tantos y tantísimos momentos de dicha con los que Dios quiso concederme, y aún lo sigue haciendo, sin duda mayores a los méritos que yo hubiere podido ofrecerle. Quince años sin ELLA, sin duda habrían causado en mí un deterioro físico y anímico tan grande, que a estas alturas de la vida, me sería difícil de ir soportando de la forma en que lo vengo haciendo. Ese entorno mas íntimo del que me veo rodeado y en el que día a día me protege, y me mima, me aporta la ilusión y gana de vivir suficiente, de lo que sin ello la vida para mí carecería de razón de ser el continuar en ella.

Aunque tal vez para alguien pueda parecer un tanto fuera de sentido, y pese al cúmulo de años que sobre mis espaldas pesan, trayendo al recuerdo todo mi pasado y unido a este presente del que tan orgulloso me siento, y pese a que tampoco falten algunos acontecimientos familiares próximos que me allegan cierto pesar, no me cansaré de dar gracias a Dios el que me mantenga en el estado en que me hallo y no me falten ilusiones para continuar mi tránsito por este mundo, del que me considero uno de los grandes afortunados en todo mi discurrir por el mismo, pese a las inevitables contrariedades que la propia vida a veces nos hace llegar.

Cuando tenga que rendir cuentas ante ÉL, de lo que deseo falten aún bastantes años, forzosamente tendré que mostrarle mi profundo agradecimiento por todo cuanto me dio, me da y espero me siga dando.

Y como no, lo último de esta entrada sea mi sentido y cariñoso recuerdo, hacía la mujer que supo aportarme todo cuanto tenía, y creo que tampoco yo escatime aportaciones, con lo que para ambos fue un continuo disfrute de la propia vida.

Hasta la próxima entrada.

viernes, 27 de enero de 2012

Otro veintisiete de enero


Como desde hace hoy 60 años, cada vez que llega este día en que era domingo, en el año de 1952, no puede por menos que venirme al recuerdo, que por esa otra casualidad de la vida conocí a la mujer que me llevó a cuarenta y cinco años de felicidad plena con la añadidura de que me dio la descendencia de la que siempre tan orgullosos nos sentimos. Creo que nada me quedaría por añadir a todo cuanto en las diferentes efemérides en que desde que entro en este blog se han sucedido, he dejado constancia de todo ello, pero sí, nunca sería lo suficiente en dar gracias a Dios por cuanto supuso aquel casual encuentro. La vida de toda persona está jalonada de circunstancias casuales, en las que va marcando el camino de cada cual. Yo en la mía, se ha dado en la casi todalidad, por no decir siempre, todas esas casualidades lo fueron, y lo siguen siendo, en beneficio de mi propio discurrir por la misma, lo que me han hecho ser un afortunado de la misma.

Hoy, la multitud de circunstancias favorables de las que gozo, se ven un tanto empañadas por la situación, en que el unico hermano varón que me queda, padece un grave estado de salud y de lo que tuve exacto conocimiento en el día de ayer. Pero así es la vida, que al igual, que en mi caso, casi siempre lo han sido acontecimientos felicísimos, de vez en vez, y con mucho menos espaciados en el tiempo lo van siendo a medida que los años pasan, no dejan de llegarnos otros acontecieres, que también dejan profunda huella en nosotros. Y así seguirá sucediendo, aunque los hechos de una u otra índole más o menos felices, no lo estan equitativamente distribuídos entre los que vamos transitando por este valle de lágrimas. Yo gracias a Dios, hasta hoy, me encuentro entre los afortunados y sigo solicitándole lo sea así hasta que Él disponga.

Con esta entrada, un tanto dispar entre lo relatado, doy finalizados los días de sequía en que estaba el mismo. Hasta la próxima.

sábado, 21 de enero de 2012

El tercer y último paso



Aún sin haber siquiera descansado del segundo paso que daba hace ocho días, en apoyo de mi nieto y editor, Rafita, aquí me tenéis hoy decidido a subir esta cuesta de TREINTA Y CINCO DÍAS, dividida en dos tramos, la primera la de enero de la que ya solo quedan diez, y la segunda, esta más larga, que son los veinticinco primeros del próximo mes de febrero, y como en la anterior y con mas empeño si cabe con el mismo cometido y misión, en que me había empeñado en las dos anteriores.


Rafita, fuerza no te falta, voluntad te sobra, y la inteligencia te puedes dar el lujo de prestar a cualquiera parte de la muchísima que te rebosa, así que como siempre, el auxilio que puede prestarte tu abuelo, lo es solo en el acompañamiento y el suministrarte el posible aliento que en algún momento pudiera comenzar a flaquearte, aunque si otro apoyo precisas de mí, no dudes en pedírmelo, que aún suponiendo de que yo no lo tenga, como es seguro, sabes que emplearé toda mi influencia, que para ello me sobra también voluntad, y ten la seguridad que te llegará en la cantidad suficiente en que precisa te sea.

Aunque todavía no sabemos la puntuación del examen practicado el día 14 del presente enero, damos por descontado, que según tu propia definición, "lo habías clavado", ya solo nos queda, y digo nos queda, porque no solo tú, sino además de tus padres y tu abuelo, son bastantes más los que caminan junto a nosotros en esta romería, que seguro estoy celebraremos al final, aunque a algunos tengan como suele decirse, que "empeñarse hasta las cejas", para hacer frente a lo que le va a costar la "juerga" .

Y además, otra cosa tengo que decirte, que el día 25 de febrero, fecha de tu tercer y último examen para sacar adelante esa tan dificilísima oposición, es la festividad, entre otras de San Cesáreo, pues tu bisabuelo, como bien sabes se llamaba Cesáreo, nació un 25 de febrero; un 25 de febrero se fue, sin duda al Cielo, y desde allí, seguro estará gestionando lo que solemos decir los andaluces, "que no le falte de ná a su bisnieto", y ve con la confianza que también él lo conseguirá para ti, cuanto solicite.

Así, que Rafíta, utilizando un símil de la tauromaquia, "suerte y al toro", y camina tranquilo que yo no me separaré de ti ni un solo paso para estar pronto a cualquier eventualidad que pudiera surgir. Si largo es el camino y muchas dificultades presenta su travesía, no le faltan al caminante recursos de toda índole, para llegar hasta la meta final, sobrado de energías, y lo que es más importante de TALENTO.

Rafita, tu aporta todo lo que tienes, el resto lo pondrá tu abuelo, que no es poco.
No te dejes en casa este fuerte abrazo que para todo el camino te manda tu abuelo, Rafael.

martes, 17 de enero de 2012

Han pasado sesenta y ocho años




Esta mañana y como consecuencia de haber pasado una noche solamente regular, a causa de una instilación que me verificaron en la tarde de ayer en el Hospital Parque de San Antonio de esta capital, amanecí en la mañana de hoy festividad de San Antón,en una situación de debilidad física, que como suele decirse, "estaba pal'arrastre". Pese a que posiblemente debieron darme algunas décimas de fiebre solamente los muchos inviernos pasados sobre mí acarrean tales estados.

Volviendo la vista atrás, nada menos que 68 años, o sea el día de San Antón de 1944, se me vino al recuerdo lo acaecido en la yá tan lejanísima fecha, lo que forzosamente me ha llevado, y prescindiendo del dicho de que toda comparación es odiosa, a establecer esa comparación de lo que entonces tenía 18 años de edad, y hoy como cito anteriormente han transcurrido esos sesenta y ocho.

Ese tan lejano día, yo me hallaba trabajando en la fábrica de aceite de la finca denominada La Calera, término municipal de Obejo de la provincia de Córdoba y limítrofe con el mío. Como quiera que la ya tan repetida festividad de San Antón tenía una arraigada tradición en aquella localidad, por acuerdo del arrendatario de la finca y de mutuo acuerdo con los manijeros de tanto los vareadores como de las recogedoras de la aceituna, dispusieron señalar como festivo y por tanto dar holganza tanto a los trabajadores y trabajadoras citadas, como al resto del personal que lo hacía en otras actividades.

Semejante determinación suponía para mí la posibilidad de alcanzar unos deseos que desde hacía unos veinte días no dejaban descansar mi imaginación. Desde hacía esos días, yo había establecido mis relaciones amorosas, o sea, como solía, o suele decirse, me había echado la primera novia de mi vida. Como quiera que los tiempos cambian que es una barbaridad, de aquel ayer al hoy, no hay siquiera ni punto con que compararse la forma de llevarse los noviazgos, aunque incluso en la actualidad, ni siquiera suelen denominarse novios en la mayoría de los casos. En fín que entonces, hasta para solo dar un beso a la novia había de hacerse cuando las circuntancias lo permitían, que no eran otras que las de hallarse la pareja completamente sin nadie a su alrededor que pudiera contemplar semejante "pecado".

Sobre la hora en que yo me levantaba esta mañana, aproximadamente a las nueve,
un tanto maltrecho por la consecuencia de mi estancia en el hospital en la tarde de ayer, partíamos hacia Obejo el 17 de enero de 1944, no menos de setenta u ochenta personas, parte de la faneguería, de cuya peregrinación yo componía, juntamente con mi flamante novia, parte de la misma. La distancia de la finca hasta el pueblo debía estar en los aproximados seis o siete kilómetros. aunque en la ída y utilizando algunas trochas, debía acortarse en algún kilómetro y cuyo tiempo empleado en su recorrido debió rebasar en poco una hora. Aparte de asistir a la procesión del Santo, en el pueblo solo quedaba el caminar de bar en bar, tomando alguna copa de vino u otros licores, en cuyo menester, y previa complicidad, de sobre todo los que teníamos novia, hicimos prolongar la jornada hasta que comenzaba el anochecido. En este caso, y creo excuso decir la intencionalidad del retraso en la salida, tambien nos obligaba a caminar carretera adelante, lo aque a la vez que alargaba el camino lo hacía tambien en prorrogar el tiempo para su finalización y lo que era lo principal y la causa que nos hizo llegar a la prolongación de la jornada, darnos la facilidad, de como por ejemplo a mí, besar por primera vez a una novia.

Ni el ajetreo del caminar en la ida y vuelta, ni todo el día en el pueblo como cité anteriormente de bar en bar, sobre todo el trayecto de la vuelta, me pareció habia transcurrido en un soplo, y mi estado de ánimo terminaba todo el discurrir de la jornada con la energía suficiente y no menos el deseo, de haberla continuado otras veinticuatro o cuarenta y ocho horas más.

¡Qué destrozo físico y también en el anímico, produce el paso de SESENTA Y OCHO AÑOS! Pero aparte de todo, hay que dar gracias a Dios de que aún, ande por estos mundos y tenga la oportunidad de traer al recuerdo tan lejanas y agradables vivencias, aunque para ser sincero, tengo que reiterar mi agradecimiento porque tampco me faltan alicientes y deseos de seguir viviendo al día de hoy.

Hasta la próxima entrada.

viernes, 13 de enero de 2012

Segundo paso



El día 11 de noviembre pasado, hacía una entrada en este blog, la que iba dedicada en exclusiva a mi nieto Rafael, o Rafita como solemos llamarle toda la familia. Esta de hoy vuelve a tener la misma intención y también el mismo motivo por la que hice la anterior, o sea, el segundo examen en relación con la difícil oposición a la que se está enfrentando. Igual que en el anterior, para el examen de mañana estoy en disposición permanente, si no de chivarte en lo que te surja alguna duda para resolver, porque puede ser "que no lo sepa", pero ten la seguridad que con todo el deseo que emplearía en poderte ayudar, sería lo suficiente para que tu preclara inteligencia se fuera derechita a la resolución del problema e incluso pudiera llegarte que la influencia de tu abuelo había puesto de su aparte algo importante para que llegaras a ello. No sé las horas en que será mañana el examen, pero posiblemente a esta hora de las doce menos veinte de la mañana estarás inmerso en la resolución de cuanto te hayan puesto, y hazlo con tranquilidad, que tu abuelo a partir de ya, va estar vigilante para que nada ni nadie pueda nublar en lo mas mínimo lo que llevas almacenado en tu cabecita y que seguro se verá plasmado en los folios que vas a utilizar.


Cuando mañana sepa la hora en que se dará por finalizado el examen, poco después llamaré a tu casa para que seguro habrás dado la noticia de cual sea tu impresión con la que has salido. Un fuerte abrazo de tu abuelo, "que soy "elabuelodevillaharta", Rafael.

lunes, 9 de enero de 2012

Recuerdo que destroza el alma



Me parece mentira, pero hace quince años. Hoy 9 de enero se cumplen quince años en que mi mujer salió de esta su casa para no volver jamás a ella. Aquella mañana del 9 de enero de 1997, y también a las nueve horas, salíamos para el Hospital Parque de San Antonio. La situación física en que se encontraba élla, me hacía a mí tener el presentimiento de que nunca más volvería aquí. Veinticinco días después tomaría el definitivo camino hacía la eternidad. En esta casa, donde ella reinó durante más de cuarenta años, dejó esa forma de ser y sentir tanto en cuanto como esposa y aún si cabe todavía más, como madre. Tan profundamente caló en el sentir de sus hijos, como en mí como marido, su bien hacer, que por mucho tiempo que dediquemos en agradecerle todo cuanto supo dejar sobre todos, faltarían muchísimos años más, para medianamente poder devolverle todo a lo que se hizo acreedora.

A medida que los años pasan, por cuanto a mí respecta, mas se acentúa ese agradecimiento por los muchos años de felicidad y, en que juntos, creamos una familia de la que, posteriormente se formaron otras y de lo que tan orgullosos nos sentimos. Para TI, y desde donde estés, he de decirte, que al día de hoy continúan su caminar por la vida, por la misma senda, o quizá mas si pudiera ser, de lo que sin duda mucho debieron copiar de su madre. Gózalas desde ese lugar privilegiado en que seguro te hallas por tus merecimientos en esta vida. Mi agradecimiento a tu recuerdo, sigue siendo cuestión inolvidable.


Gloria, tu nombre fue fiel reflejo de como eras, y como tu proceder. Hasta siempre.

viernes, 6 de enero de 2012

La festividad de Reyes, a través de los años


Sin lugar a dudas, el paso del tiempo casi todo lo cambia. Esta mañana y como es costumbre en mí, me he levantado temprano, y digo temprano, porque cuando yo suelo levantarme, todavía aún ni la aurora lo ha hecho. Pero voy a dejar de irme por otros vericuetos y vamos derechos al grano.

Para hacer honor al título que he dado a esta entrada, y cuanto voy a exponer lo será por el momento en cuanto a mi personalmente se refiere, para poder hacer una comparación con una perspectiva más amplia, voy a remontarme hasta allá el principio de los años treinta del pasado siglo, cuando yo comencé a tener conciencia de algunas de las circunstancias que se iban sucediendo a mi alrededor.

Aunque un tanto difusas en el recuerdo, por aquellos primeros años a los que hago mención, los Regalos de Reyes que me dejaban para mí y algunos de mis hermanos que me iban sucediendo en nacer, consistían en un par de roscos, un par de perrunas y no mas de dos o tres "peladillas", para cada uno, y estas últimas era lo único que se compraba, por que la otra clase de dulces los hacía mi madre. De juguetes, lo que se pudiera llamar como tal, y eso debía ser cuando la mayoría de mis hermanos aún no habían nacido, un año me echaron los Reyes, y que yo ya sabía que eran los padres, mira si era despabilado, una moto, de nos mas de cinco o seis centímetros de longitud, hecha de hojalata, podía pesar allá por veinticinco o treinta gramos, de solo dos piezas, y tanto las distintas partes del vehículo como las del propio motorista eran pintadas sobre la chapa, asi que ni ruedas siquiera tenía. El correr y el propio ruido del motor, si quería que la moto se desplazara llevando el vehículo en la mano, tenía que hacerlo yo, pero incluso ésto y lo recuerdo como allá por los principios del mundo, mas de una carrera hice por aquellas autopistas empedradas, en no todos los tramos, que eran las calles de mi pueblo. Todo este relato anterior, alcanza hasta las fiestas navideñas-Reyes de 1935-36. A partir de aquí, primero por los años de la Guerra en zona roja, y luego por el paso de las postguerra, jamás volví a recibir el más mínimo regalo de Reyes hasta, creo que pudo ser en las festividades de 1954, en que lo recibí de la entonces mi novia y que luego terminó siendo mi mujer y fueron unos gemelos con mis iniciales de nombre y primer apellido.


Y ahora, vamos a lo de que han cambiado tanto la clase de regalos. como la cantidad de los que se echan a los niños, y no tan niños. Pues volviendo al inicio de esta entrada, o sea a partir de las primeras horas de la mañana, hace treinta o treinta y cinco años, las trompetas, los tambores, las pelotas y balones y las bicicletas, estaban en la calle formando la correspondiente algarabía, y los niños había que llamarlos para que volvieran a la casa a la hora de la comida. Esta mañana, durante toda ella, ni un solo niño he visto en la calle, jugando a la pelota, ni montando en bicicleta, incluso esto menos que en cualquier otra festividad, y si es el desagradable ruido de las trompetas y los tambores, hace muchos años pasaron a ser solo recuerdo de los algo mas que mayores. Pero si hay algo que me admira, es que parece que los niños de hoy vienen al mundo con sus cerebros robotizados para manejar la clase de máquinas y elementos que les traen los reyes, y que tan pronto caen en sus manos, los manejan con una habilidad de la que, por lo menos a mí, me costarían meses para por lo menos poderme distraer con ellos.


Para no hacerme mas pesado con este tema, dejaré como broche de oro, el que desde mi primera infancia, tuve el vehemente deseo de tener algún día una patineta, pero que a estas alturas de mi vida, y este hecho lo he dejado escrito en algunas entradas de este blog, posiblemente me vaya para el otro mundo sin que llegue a poseerla y mucho, menos darme sus correspondientes paseitos.


Antes los niños de todo el barrio se conocían de jugar a la pelota, o jugar con las canicas, los trompos y otros, y hoy incluso los que vivan en el mismo bloque creo se pasaran meses sin verse. En lo que si podemos decir que hemos ganado es en el molesto ruido tan poco agradable que producían las trompetas y los tambores de tiempos ha.



Bueno, pues ahí quedan las alteraciones en los modos y costumbres que causa el paso del tiempo, desde que yo tenía uso razón, hasta nuestros días. Hasta la próxima entrada.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Se nos va otro año, y van...



Cinco horas quedan de este 2011. Circunscribiéndome solo a esta Ciudad de Málaga, y por cierto de lo que nunca terminaré de dar gracias a Dios el que en 1950, fuera destinado a esta Comandancia cuando ingresé en la Guardia Civil, y digo me refiero solo a Málaga, en cada uno de los domicilios malagueños, se estará tramando seguramente algo relacionado con este final de año. Unos, donde se reunirá la mayor parte de la familia para celebrar la cena; otros citándose para reunirse en cualquier hotel, donde tras la cena, tomar parte en el cotillón que los mantendrá allí hasta altas horas de la madrugada o quizá hasta el amanecido; no faltará quienes estén llorando cualquier circunstancia grave sufrida por algún miembro de la familia, y así por el estilo, cada uno de esos hogares será un mundo distinto, incluso al de su limite físico. Yo, como me viene sucediendo desde hace ya algunos, bastantes años, en que voluntariamente me impuse el pasar esta fecha aquí, en mi casa, en solitario, suelo, como cualquier empresa al finalizar la campaña, hacer balance de resultados, de lo que ha sido el devenir de este año, y que irremediablemente se nos va dentro de pocas horas.

Por cuanto a mí personalmente se refiere, y sobre todo y, principalmente a mi entorno familiar más próximo, no ha podido ser mas rentable. De mí, salvo alguna que otra circunstancia por cuanto a la salud, sin mayor trascendencia, aquí sigo manteniendo una situación física de la que ojala siga disfrutándola por el tiempo que Dios tenga a bien conservármela. A ellos, nada adverso que de cierta importancia pueda reseñarse, tanto en salud física, como en el ambiente que en cada una de esas tres familiar que la conforman sigue respirándose, de lo que nada más pueda sentirse orgulloso un padre y abuelo, yo en este caso, y desde donde me llega todo ese cariño que en estos tramos postreros de la vida de una persona, conforman el principal aliciente para seguir gozándola.

No faltan en estas recordaciones, que al estar solo, sin nada ni nadie que te lo impida, te entregas también a recorrer todo ese tan largo pasado, haciendo parada y fonda en todas esas fechas que finalizaban, el año, y que uno a uno fueron acumulando también finales de décadas, de los 30, 40, 50, 60, 70, 80, 90 y 100, y que aquí se daba también fin a un siglo, el XX, y en 2010, la primera década del XXI, y de la única que no la recuerdo, fue la de 1920, porque finalizaba cuando había cumplido solo cinco años. Cuán distintas lo fueron siendo esas décadas de las que hoy he traído al recuerdo, tanto en el plano personal como en el familiar, siendo solo dos de ellas, como para olvidarlas por completo, y que lo fueron las de los 30 y los 40, del pasado siglo. Pero no desbarremos y por el momento voy a quedarme con solo el resultado del año que tan próximo está a finalizar. Que en todas las cuestiones señaladas y alguna que haya podido quedar sin citar, el año que está a punto de acabar, colma todas mis aspiraciones y todos cuantos me queden por andar por estos andurriales, lo sean tan positivos como este 2011, y por último dedicar mi ultimo recuerdo a la que supuso tan largos años de felicidad en mi vida y me dejó a la sombra y cuidado de la cumbre en que fue el producto de aquella unión, de lo que solo tengo el pesar de que ella no pueda seguir gozándolo a la par que yo.

Hasta la próxima entrada y que dentro de 366 días, pueda hacer referencia a esta mi última entrada hasta hoy.

Todo esto cuanto he deseado para mí, quiero que llegue a todas esas personas que tanto quiero y como no me cansaré de decirlo, son el principal aliciente de mi vida.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Navidad



Hoy es Navidad. Hoy, y no solo hoy, sino en estas fechas tan tradicionales de la Navidad, es cuando más rebuscamos en nuestros sentimientos y recuerdos, de todos esos seres que formaron, y lo siguen formando, parte de nuestro caminar por la vida.

De aquellos que se fueron para siempre, solemos retornarlos a nuestro sentir desde esos privilegiados espacios de nuestras almas, en los que moran desde que iniciaron su ausencia y donde abonados tienen sus alquileres a perpetuidad, cuando menos hasta tanto las nuestras Dios decida se unan a las suyas para la eternidad. Si un tanto difusas nos llegan sus imágenes, no por el olvido, sino por el tiempo transcurrido que todo lo deforma, sí todo lo que supusieron y nos aportaron para llenarnos de dicha, lo sentimos tan del momento, que aun nos hacen regodearnos como si lo fueran en aquellos momentos en que posiblemente no le dimos el valor de cuanto supuso en nuestro favor.

De los presentes, de los que nos rodean, aún cuando por causas ajenas a ellos, o a nosotros no los tengamos o estemos físicamente a su lado, cualquier gesto, una simple mirada, cualquier evento favorable para alguno de ellos, nos lleva a sentirlo y gozarlo al punto que va dejando ese poso que poco a poco se ha ido formando en nosotros, de lo que en nada puede comparársele a estos sentimientos afectivos, cualquier otro cúmulo de consecuciones de cualesquiera otra índole.

Si estos sentimientos, como cito anteriormente, afloran por estas fechas, a todos los mortales, cuando menos en todo, o casi todo, el entorno de nuestra civilización occidental, los cargados de años, al no tener otras ocupaciones que nos lleven a tener empeñadas nuestras actividades en cuestiones mas importantes, podemos considerarnos unos privilegiados y sentirnos como si las fiestas navideñas lo fueran durante todo el año, ya que cuanto a los demás les hace sentir de esa forma especialmente durante las mismas, nosotros lo estamos gozando a todo lo largo del día a día cotidiano, y se convierte en la "savia" que va alimentando y nutriendo nuestra esperanza de continuar viviendo.

Con el sentimiento embargado por la emoción de todo este cúmulo de sentimientos en estas tan señaladas Fiestas, vaya mi cariñoso y sentido recuerdo a todos mis deudos y muchos y cariñosos besos y abrazos, a los que Dios tiene todavía a bien que yo siga a su lado.

Hasta la próxima entrada.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Sin dejar de llorar, pero de alegría


Creo que lo primero que debo hacer es dar gracias a Dios, por la felicísima noticia que ayer tarde recibía, como era el pase al segundo examen, por lo tanto tras haber aprobado el primero, por mi nieto Rafa, que a la vez como sabéis también es el editor de este humilde blog. En mi entrada del día 11 de noviembre pasado, la víspera de su citado primer examen, lo dediqué a él. Todo cuanto pensaba, deseaba y pedía, se ha cumplido. Como muchas veces he dicho , a la vez que los años se van acumulando sobre mí, mis sensibilidades se van disparando cada vez más, al punto que como en este caso, si las lágrimas derramadas, aunque de alegría, se convirtieran en puntuación para el próximo examen, que, creo ha de realizarlo el día 12 de enero próximo, se saldría de la lista, así que trataré de ser un poco mas humilde en mis deseos, y que también cuente con que su abuelo, volverá a estar junto a él, virtualmente se entiende, y seguro habré de insuflarle el ánimo suficiente para que como en el primero, salga tan airoso en el segundo, para lo que capacidad ni entrega no le falta, y, que del tercero, ya hablaremos.

Cada día que pasa, no me canso de dar gracias a Dios por esa felicidad de la que desde hace tantísimo años he gozado, aunque la única contrariedad, haya dejado esa profunda huella, que solo con acontecimientos como esta noticia de ayer, hacen que este trance, que cuando menos creo es el atardecer de mi paso por este mundo, siga, sintiéndome tan agradecido de esta DICHA que me acompaña, y no a mí, si no a todos los míos, y a todos los que tanto quiero, sigan recibiendo concesiones como esta y de las que tan merecedores son todos ellos, aunque, si Dios, a mí tampoco me olvida, será la dicha completa.

Rafita, recibe un fuerte abrazo de tu abuelo, el"Abuelo de Villaharta", Rafael.
Hasta la próxima entrada y a ver si motivos como el de hoy, no me faltan en lo sucesivo para continuar plasmándolos en estos "Recuerdos".

lunes, 19 de diciembre de 2011

Cuando el recuerdo duele


Desde hace varios días se respiran aires navideños. Como creo señalaba en mi entrada anterior, son estas fechas por excelencia, las que nos traen a la memoria el recuerdo de aquellos seres que quisimos con toda nuestra alma, pero que hace algún tiempo se fueron de este mundo. Es por tanto inevitable traerlos a nosotros en esos actos u ocasiones en que damos cierto aire de celebración, pero que a su vez, tratamos de no exteriorizar nuestros sentimientos a fin de no contagiar con ello a todos nuestros circundantes, con lo que sin duda daríamos al traste al motivo por el cual hubiere sido proyectado.

Cuando los años vividos que rebasan más de lo deseado el número de ellos, y en consecuencia las sensibilidades llegan a dispararse ante cualquier adversidad, el mero hecho de guardarse para sí esos sentimientos, producen como suele decirse rebanar el alma y como apunto en el asunto de esta entrada, yo diría que, hasta duelen esos recuerdos. Quizá ese dolor que nos produce, sea el tributo, aunque yo estimo sería demasiado leve, que nos corresponda pagar a todo lo que nos aportaron esas personas y que a lo mejor fueron la principal causa por la que, nuestro discurrir por la vida fue, y lo seguirá siendo, toda esa dicha y felicidad de la que hemos venido gozando. Si el no acompañarlos en su ida, como en no pocas ocasiones nos preguntamos quizá hubiera sido nuestro deseo, el dejarnos aquí no tendría otro fin que el rendirles la pleitesía y agradecimiento que se merecieron.

Con esta entrada de hoy, quiero redimir esos momentos en lo que anteriormente cito que vienen a nuestro pensamiento sus recuerdos, para que en la ocasión en que hayamos de compartir celebración, me sea menos doloroso el dejarlo guardado solo para mí, sin añadir a los que sin duda también les sucederá lo mismo, acrecentar su dolor, y lo principal de esta entrada, sea el llevar hasta el lugar donde puedan encontrarse este recuerdo lleno del cariño que les tuve, y lo seguiré teniendo, que nunca lo será tanto como el que ellos me prodigaron.

Hasta la próxima entrada y FELICES NAVIDADES Y VENTUROSO AÑO 2012, para todos los mios, y quienes pudieran tener la deferencia de entrar en este mi blog.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

¡Valientes Navidades!



Faltaba una semana para que terminara el año de 1950. Eran las primeras Navidades que iba a pasar como Guardia Civil. Serían aproximadamente las doce de la noche de aquel 24 de diciembre, de lo que dentro de 10 días se van a cumplir SESENTA Y UN AÑOS, del modo y forma de que todos los míos sabéis como sucedió, y que para los demás creo ni les vendrá ni les viene, un disparo producido por el mosquetón de un compañero, que en unión de otro se hallaban de servicio, el proyectil impulsado por el mismo y atravesando el capote de paño, y el pantalón de la guerrera, me entró por la parte externa de la rodilla derecha y me salió por el creo que llamado hueco pupliter, o algo así, o sea por la corva de la misma pierna, produciéndome la herida propia de un proyectil del calibre 7´92, o sea de cierta importancia, y calificada de "Carácter menos grave". Empezaré diciendo que la localidad mas cercana de donde me hallaba y había médico, era Manilva de esta provincia, que distaba unos tres kilómetros de distancia. En el propio Cuartel del Puesto de Torrelasal, que era donde estaba destinado, con vendas me liaron tanto la entrada y la salida de la herida a fin de evitar en lo posible la abundante sangre que salía de las mismas.. El medio utilizado para mi transporte hasta la mencionda localidad, fue un mulo que nos fue facilitado por su dueño residente en un cortijo distante unos doscientos metros del Cuartel. Cerca de una hora tardamos en el recorrido y que por supuesto cuando llegamos, por el médico de la localidad solo me fue practicada una cura de urgencia consistente en taponarme debidamente las ante dichas entrada y salida del proyectil.

Para el regreso nuevamente hasta mi acuartelamiento tuve mas suerte, y fui llevado por el coche del Capitán de la Compañía que llego al recibir la noticia del hecho. En el cuartel permanecí toda la noche, aquella Noche Buena, primera en la Guardia Civil. El taponamiento del orificio de salida, no dejó de sangrar en toda la noche, al punto de que llegué a calar hasta el propio colchón de la cama

Sobre las ocho de la mañana siguiente, o sea del día de Navidad de 1950, con el propio vehículo del Capitán me trasladaron hasta un servicio de control permanente de la Guardia Civil que estaba establecido en Sabinillas, donde procederían a parar el primer vehículo que medianamente fuere mas o menos apto para mi traslado hasta Málaga.

La festividad del día, y los poquísimos vehículos que había entonces, me hicieron estar esperando hasta aproximadamente las diez de la mañana, en que un autobús, perteneciente a la Compañía del cantante, por cierto favorito mío, Antonio Machín que estaba actuando en Málaga, y que circulaba vacío, acompañado por el Guardia, que precisamente formaba pareja con el que me dio el tiro, me trajo hasta esta ciudad y donde ya cerca de las dos de la tarde fui ingresado en el entonces Hospital Militar, ubicado en la plaza junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, y donde precisamente llegué casi inconsciente por la gran cantidad de sangre que había perdido.

Tan pronto llegué a dicho Centro fui atendido por el Cirujano Comandante Médico Don Francisco Zamarrón, (hace pocos días leí en las esquelas del Diario Sur, el fallecimiento de la viuda, del desde luego excelente cirujano, Comandante Zamarrón), que posiblemente fué lo único que se hizo con cierta diligencia, o sea que estaba avisado y esperando para cuando llegara.

Fui encamado, recuerdo, en la Cama número 2 de la Sala de Cirugía del referido Hospital.

Mi primera determinación cuando fui herido, fue pedir no le comunicaran nada a mi familia, y por supuesto yo particularmente, tampoco lo hice. Quizá este hecho, pueda parecer, como mínimo extraño de que yo procediera de esa forma, Me base en dos premisas principales, o para mejor decir, únicas. La primera y particular evitarle a mis padres y hermanos, el sufrimiento al recibir la noticia, y la segunda y aunque hoy pueda parecer un tanto ridícula, el inmenso sacrificio que suponía el traslado de mis padres desde mi pueblo hasta Málaga con la añadidura de su pernocte en esta Capital, y que su economía solo se lo hubiere permitido, con la la solicititud de un préstamo a algún familiar o conocido del pueblo. Este sufrimiento padecido por ellos en nada me hubieran beneficiado a mí por cuanto a las heridas sufridas, así fue la causa o motivo que me llevó a tomar semejante determinación de ocultárselo a mi familia. Tuvieron conocimiento de todo lo sucedido en el mes de Agosto siguiente, o sea pasados ocho meses del acto, cuando fui con permiso y hubieron de darse cuenta porque aun todavía cojeaba visiblemente por los efectos de las herida sufrida.

Durante aquellas Navidades, fin de año y Reyes de 1951, ni una sola visita recibí de persona alguna en que viniera a darme siquiera compañía por unos momentos, y que dadas las fechas de que se trataba, ni un solo enfermo, excepto yo, se quedó sin sus respectivas visitas de familiares o amigos y que desde mis postración en la cama numero 2 de la Sala, contemplaba y oía todos los saludos, besos y conversaciones que aquellos amigos o familiares sostenián con los suyos. Pese a todo, me daba por satisfecho con la decisión tomada en ocultárselo a los míos.

Permanecí en cama sin levantarme creo que cerca de un mes. Fui dado de alta el día 18 de Febrero siguiente, aunque todavía no estaba totalmente curado, pero fue motivado, a que si permanecía en el hospital sin darme de alta, y rebasara mis estancia mas de 60 días, las heridas sufridas habían de ser consideradas como GRAVES, y el procedimiento iniciado como Diligencias Previas, hubiere tenido que ser elevado a Causa, pero esto son cuestiones jurídicas que no hacen al caso.

En los casi dos meses que estuve hospitalizado, solo recibí una visita de un Guardia de mi Puesto que fue a llevarme la paga del mes de Enero, porque la de diciembre ya la habíamos cobrado cuando sucedieron los hechos. Aparte de esa visita indicada, si estuvo en tres o cuatro ocasiones, el Guardia Santiago Lupión Toret, que fue el nombrado Secretario de las Diligencias que se instruyeron, y que lo hizo para tomarme declaración, y que incluso el Capitán que fue nombrado Juez Instructor de las mismas, ni siquiera apareció por allí.

Quizá, las circunstancias acaecidas en mi familia a partir de Diciembre de 1934, que se enlazaron con las de la Guerra Civil Española y todas las demás durante los cuarto o cinco años posteriores a la misma, creo hicieron de mi, lo que suele decirse de que "En la adversidad, se forjan los grandes corazones". Aquella soledad padecida durante cerca de dos meses, ninguna huella dejaron en mí para lo sucesivo, lo que visto hoy con las perspectiva de 61 años, yo mismo me pregunto como fue posible aquel comportamiento mío.

Como indiqué anteriormente fui dado de alta el día 18 de febrero de 1951. Esta misma fecha ha coincidido en varios acontecimientos mios personales más y que son los siguientes y pura casualidad. 18 de febrero de 1956, mi toma de dichos. 18 de febrero de 1957, el bautizo de mi hijo mayor, y 18 de febrero de 1997, mi fecha de alta cuando fui operado de corazón, cunado el fallecimiento de mi mujer.

Lejanos recuerdos, que junto a otros, muchísimos, mas felices, fueron conformando todo mi acontecer, y lo que sin duda llegan a que cada cual seamos la persona del modo y forma que somos,

Hasta la próxima y que esta entrada, aunque nada alegre, queda ya muy lejos para hacenos el que nos pongamos tristes.